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Presentación Informe de la Red Iberoamericana de Escuelas Judiciales, RIAEJ en el Marco de la XVI Cumbre Judicial Iberoamericana Realizada en Buenos Aires del 25 al 27 de Abril de 2012

Panorámica de la reunión RIAEJ

Esta presentación constituye los puntos salientes del Informe que se entrega a cada representante. Realiza la misma la Escuela Judicial de Argentina en representación y como miembro de la Junta Directiva de la RIAEJ.
La Red Iberoamericana de Escuelas Judiciales fue creada en el marco del "II Encuentro Iberoamericano de Consejos de la Judicatura " y aprobado durante la "VI Cumbre Iberoamericana de Presidentes de Cortes Supremas y Tribunales Supremos de Justicia" efectuada en España, en Mayo del año 2001.

Por ello, y contando con 84 escuelas de los países de Iberoamérica que la conforman, durante 2011 cumplió los primeros 10 años de fructífera vida como “hijo de Cumbre”, y así fue celebrado en la VI Asamblea General realizada en Cartagena de Indias.
Sus órganos de conducción estatutarios son: la Asamblea General que se celebra cada 2 años, la Junta Directiva, la Secretaría General y los Grupos de Trabajo.
Nació como una comunidad de enlace para la cooperación, concertación y apoyo recíproco entre las Escuelas Judiciales y Centros Públicos de Capacitación Judicial de Iberoamérica, con el afán de contribuir al intercambio de información sobre programas, metodologías y sistemas de capacitación judicial, facilitar la coordinación de actividades entre sus miembros y planificar actividades conjuntas de capacitación.

Desde su nacimiento, la Red ha aspirado a ser considerada:
Primero: como un modelo de coordinación e integración iberoamericana, por su contribución al fortalecimiento de los sistemas judiciales y el Estado de Derecho. 
Segundo: como un verdadero instrumento estratégico de desarrollo institucional de los poderes judiciales, y de consolidación de una sociedad democrática, justa y humana, ética, eficiente, responsable, transparente, creativa y comprometida.
Bajo la orientación de los respectivos Poderes Judiciales, ha trabajado incansablemente durante los primeros diez años en la modernización de la formación y capacitación judiciales impartidas en todas las escuelas judiciales, mediante el desarrollo de rigurosas investigaciones y la construcción y publicación de instrumentos que recogen la experiencia, el conocimiento y las necesidades de las escuelas que la conforman.

Su tarea ha sido silenciosa, pero no por ello menos efectiva. Alejada de las meras expresiones discursivas, pero arraigada en la fecunda tarea común entre sus miembros, la RIAEJ ha estimulado y fortalecido concretamente la comunicación e interrelación entre sus miembros, con servicios y actividades sistemáticas y accesibles, e incluyendo en sus acciones la aplicación de los productos de la Cumbre a tal punto que uno de sus Grupos de Trabajo constituidos denominado “Desarrollar temas productos de acuerdos de la Cumbre Judicial Iberoamericana” posee como Objetivo específico establecer mecanismos y técnicas para la implementación y eficaz incorporación, en los procesos de formación y capacitación judicial, de los temas acordados por la Cumbre Judicial Iberoamericana, planteándose como indicador provisional para la VII Asamblea a realizarse en 2013 en Paraguay, la aprobación de los protocolos para la incorporación de los temas aprobados por la Cumbre Judicial Iberoamericana en los procesos de formación y capacitación y haber implementado este protocolo experimentalmente con al menos dos temas de Cumbre.

Se ha erigido así en inusual construcción colectiva que salvando las distancias y las particularidades de sus integrantes, ha estimulado la cooperación recíproca, facilitando proyectos conjuntos, para la satisfacción de necesidades complejas, que supongan inversiones considerables, o que por cualquier otra característica requieran de un esfuerzo plural y complementario.
Para ello se ha valido de variadas herramientas surgidas al calor del desarrollo de la propia red. Su campus virtual, sus acuerdos y colaboraciones bilaterales y multilaterales, sus numerosas acciones de capacitación y colaboración recíproca, no son más que el manifiesto vivo del nivel de integración alcanzado.

La celebración de los primeros diez años de vida y la realización de la VI Asamblea General en Cartagena, significó además la maduración de dos proyectos que se gestaron y consolidaron a lo largo de cuatro años de debate e intercambio, de numerosas reuniones de los grupos de trabajo y de la voluntad colectiva de crear un sueño regido por paradigmas comunes.

Es así que allí se aprobaron dos documentos y/o instrumentos centrales para consolidar la acción común de formación y capacitación judicial en Iberoamérica propiciada por la RIAEJ.

Esos documentos son fruto de las tareas de los grupos de trabajo sobre el “Nuevo Paradigma de la Formación de Jueces y Juezas de Iberoamérica” y la “Norma de Calidad de la Formación Judicial en Iberoamérica NCR1000:2011”,
A su vez, la Asamblea aprobó un plan de acción concreto y preciso para que al año 2013 las Escuela Judiciales dela RIAEJ hayan podido, por un lado iniciar el proceso de adaptación de sus planes de estudio al paradigma curricular establecido, y, por otro lado, haber podido implementar el estándar de calidad aprobado para los programas de formación judicial.

Un paradigma curricular común supone que todos los programas de formación de las Escuelas Judiciales se orienten por los mismos principios respetando las particularidades.
Esos principios surgen de reconocer de manera común que la formación de Jueces y Juezas requiere de un tratamiento especial, adecuado al contexto en el que se desempeñan, y no meramente la reproducción de la formación académica universitaria.
El servicio de Justicia exhibe problemas particularizados y requiere soluciones y formación específicas que no la pueden brindar la formación académica sino la formación profesional. Las capacidades que se requieren no pueden lograrse con el modelo propio de la enseñanza académica. Se necesita una formación vinculada al contexto laboral real y no teórico, que permita aprender haciendo, mejorar el desempeño y comprender las nuevas habilidades necesarias para mejorar el servicio de Justicia.

Hay que formar integralmente privilegiando el pensamiento crítico y reflexivo, la creatividad, la imaginación y la espontaneidad.
La RIAEJ en su conjunto ha comprendido que para ello, la formación jurídica académica de los Magistrados, Magistradas, Jueces y Juezas resulta ser condición necesaria de la formación judicial de los mismos, pero no condición suficiente. Y para ello hay que advertir la sutil pero importantísima diferencia entre la formación jurídica y la formación judicial.

Es necesario concretar el paso de un modelo de formación académica jurídica a un modelo de formación profesional judicial, que permita comprender a cada actor las disposiciones o habilidades necesarias para el desempeño eficaz y eficiente en el servicio de Justicia vinculando de una manera directa la formación al desempeño profesional efectivo.

Solamente así habrá capacidad de responder a las necesidades e intereses reales de la sociedad.
Asimismo, implementar un estándar de calidad común a los programas de formación judicial no supone una instancia de control. Supone asumir la evaluación de lo que hacemos para recabar información relevante que nos permita arbitrar las decisiones para mejorarlo.

Es difícil concebir en la actualidad instituciones de formación que no admitan forma alguna de evaluación. Pero cuando la misma y sus estándares de calidad son impulsados y desarrollados colectivamente por sus propios miembros, ello denota el particular compromiso con el resultado de la tarea asignada, con las expectativas y con el bienestar de la sociedad en su conjunto.
Sres. Miembros no se trata aquí de realizar un mero racconto de actividades formales realizadas o de hacer honor al nombre de “hijo de Cumbre”. Se trata de exponer claramente el rumbo asignado a un espacio concreto de construcción colectiva y renovar el compromiso de sus objetivos y de sus miembros con la preocupación social que clama por un mejor servicio de Justicia.

Para ello reiteramos que, consideramos fundamental alentar una formación común basada en los lineamientos expresados de manera común, y resguardada por un piso mínimo de calidad que satisfaga las expectativas de los poderes judiciales y de la sociedad.
No cualquier formación. No de cualquier calidad.

En este estado, y como se ha dicho al referir la tarea sobre los temas de  Cumbre, la Red constituye una posibilidad directa y concreta de poder transmitir cualquier contenido de interés dela Cumbre a todos los Jueces iberoamericanos a través de su inclusión en los programas de formación y bajo la supervisión de las autoridades respectivas en cada país.

El apoyo de la Cumbre fortalece y consolida los objetivos y los instrumentos alcanzados, y resulta fundamental para que todas las Escuelas Judiciales e iniciativas de formación alcancen un compromiso común signado por el tipo y la calidad de la misma, en pos asimismo, de la comprensión de que la capacitación judicial no debe limitarse a la inicial, porque debe asumirse, con claridad que la formación continua, resulta una exigencia ética para los magistrados en el cumplimiento cabal de su función judicial.

Sitio: 
Fecha: 
Jueves, Mayo 17, 2012
Segunda Imagen: 
| Última fecha de actualización: 10/01/2020 |
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